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HISTORIAL

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07.02.2013_
Una buena certificación energética de los edificios puede ser tan buen argumento de venta como su ubicación
certificación energética de los edificios
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07.02.2013_ Una buena certificación energética de los edificios puede ser tan buen argumento de venta como su ubicación

Son muchos los que afirman que la revolución tecnológica que estamos viviendo, sobre todo la digitalización de la información y de las comunicaciones, es una de las principales causas de la crisis actual. Pero, qué tendrá que ver esto, por ejemplo, con el mercado inmobiliario de áticos en Barcelona
La realidad es que la innovación tecnológica ha creado nuevos modelos de negocio que viven su particular edad de oro. Así, la tecnología aplicada a los hogares está experimentando avances importantísimos por aspectos tan valorados en estos tiempos como el ahorro que, tanto para nuestros bolsillos como para el planeta, conlleva el mayor aprovechamiento energético.
La Unión Europea, en su lucha contra el cambio climático y con la finalidad de favorecer el respeto al medio ambiente, ha dictado una directiva por la que se abre un proceso para emitir una certificación energética de los edificios. La idea es que el comprador o el arrendatario conozcan en mayor medida si la vivienda está más o menos adaptada para optimizar sus consumos de energía. En obra nueva, la tendencia a construir edificios más sostenibles y más eficientes desde el punto de vista energético se ha venido consolidando pasito a pasito en los últimos años. Pero como en nuestro país ya se sabe que las cosas de palacio van despacio, la Ley de Calificación Energética no se ha promulgado todavía. No se trata de obligar a nadie a cambiar nada de su piso, se trata tan solo de calificarlo. Está claro que el piso que obtenga la mejor calificación energética tendrá un argumento más a su favor a la hora de ponerse a la venta o en alquiler. De la misma forma que ahora valoramos la ubicación, la orientación y la altura del piso que queremos comprar o alquilar, pronto el consumidor se fijará también en su calificación energética. El grado de eficiencia se calificará desde la A - más eficiente - , hasta la G - los que más energía malgastan - .
Además, es importante valorar que el único objetivo de esta legislación no es solo preservar el medio ambiente, es también combatir la crisis y crear empleo.
Concretando en cifras, en España, el potencial de ahorro de las viviendas se sitúa entorno al 70%. En Portugal, se han analizado desde 2007 medio millón de viviendas, lo que ha supuesto la economía del país un volumen de negocio de 150 millones de euros.
Aunque los cambios a veces nos produzcan cierta pereza, lo que está claro es que esta medida al final será muy positiva para todos. Así, los áticos en Barcelona serán aún más seductores si tienen una calificación energética A.